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Rutas por España

Las salinas de carlos iii

Inicio: Alcolea Del Pinar

Llegada: Olmeda De Jadraque (la)

Puntos de paso: Estriegana, Sigüenza

Las salinas de carlos iii

Entorno

Pueblo

Época recomendada

Primavera y Otoño

Características del viaje

Artísticos, Gastronómicos, Costumbres

Vehículo

Automóvil-turismo

Datos generales

Las salinas de Imón han sobrevivido al paso de más de 20 siglos de existencia. Ahora se les ha concedido un merecido descanso, pero siguen valiendo una visita, así como otras singularidades de la región, labradas, de forma más o menos tosca, en la piedra.


Guadalajara pertenece a la Comunidad de Castilla-La Mancha, estando situada en la meseta sur, concretamente en el nordeste, en la región en la que se unen la Cordillera Central y la Ibérica.

Los romanos conquistaron las tierras de Segoncia a la tribu íbera de los arévacos en el año 195 a.C.La región suponía un hito estratégico en la Vía Augusta (Mérida-Zaragoza), por ello amurallaron sus villas y, aprovechando los ríos de aguas salobres de la zona, construyeron salinas. Entre los siglos XVI y XVII, hubo un declive en la demanda de sal y la explotación fue quedando abandonada, hasta que llegó el rey ilustrado Carlos III que, ya en el siglo XVIII, emprendió su recuperación. Actualmente ya no están en explotación, debido a la disminución del caudal del río y de su rentabilidad.


Alcolea del Pinar y su “Casa de Piedra”
En esta primera parada no se encontrarán rastros de salinas, pero merece la pena detenerse para descubrir un prodigio del esfuerzo humano. El pueblo de Alcolea del Pinar es conocido por su famosa “Casa de Piedra”. Se trata de una vivienda excavada en la roca a golpe de pico durante 20 años. El artífice fue Lino Bueno, que no se conformó con abrir un simple agujero en la piedra; además, moldeó a golpes estanterías, armarios, escaleras, balcones y hasta la chimenea. Dio por terminados los trabajos en 1928, el mismo año en el que el rey Alfonso XII le entregaba en su propia casa la Medalla al Mérito en el Trabajo. Hoy viven enella sus descendientes, pero se prestan a enseñarla.

Más habituales son el resto de monumentos de Alcolea. Existe una iglesia parroquial del siglo XIX y también típicas casonas molinesas por sus calles. Además, en las proximidades se encuentran importantes yacimientos arqueológicos, como un dolmen y los restos de un poblado celtibérico.

Estriégana, pequeños tesoros alcarreños
Otro alto en el camino es el pequeño pueblo de Estriégana, que siguiendo la tendencia al despoblamiento de la zona, no llega al medio centenar de habitantes. En su municipio se encuentra la central eólica del Chaparro, que con sus gigantescos molinos amenaza con romper el equilibrio paisajístico de la zona.

Destaca su iglesia románica del siglo XII, llamada del Dulce Nombre de Jesús, así como una necrópolis celtibérica, datada entre los siglos IV-III a.C. Sin dejar de mirar tales monumentos, es también conveniente prestar atención a los cielos de Estriégana, ya que es habitual en ellos el vuelo majestuoso de águilas y otras aves rapaces.

Sigüenza, patrimonio artístico señorial
Importante ciudad por su desarrollo pasado y actual es Sigüenza. Desde un altozano vigila ellugar el castillo -hoy, Parador de Turismo-, que fue construido tras la invasión árabe (siglo VIII) cuando la población adquirió un gran valor estratégico. También se conservan restos de murallas.

De época más reciente es su catedral románico-gótica, cuyo aspecto exterior recuerda al de una fortaleza medieval, flanqueada por dos recias torres. En su interior se guarda la conocida figura de El Doncel de Sigüenza, obra maestra de la escultura funeraria española. La Plaza Mayor o del Mercado es de estilo renacentista, y porticada en dos de sus lados con casas de los siglos XVI-XVII. Además, no debe dejar de visitarse la casa gótica que llaman del Doncel, el Humilladero de la Vera Cruz o las iglesias románicas de San Vicente y Santiago. Su patrimonio arquitectónico fue declarado conjunto-artístico en 1965.

Antes de reemprender la marcha, es aconsejable pasear relajadamente por las calles de aire medieval de la ciudad o deleitarse con sus especialidades gastronómicas: el cabrito, el cordero, las sopas de ajo, la caza, las truchas... y de postre, los bizcochos borrachos y las yemas del doncel.


La Olmeda de Aljadraque, primeros indicios de salinas
La penúltima parada conduce al viajero hasta La Olmeda de Jadraque. Allí existe un caserío deshabitado que conserva la estructura de la colonia fundada en el siglo XVIII por los Borbones para la explotación de la sal de Olmeda, pudiéndose adivinar un interesante sistema de salinas.

El pueblo tambiénposee una pequeña iglesia con elementos románicos consagrada a San Mateo. La zona es proclive además al turismo de aventura, con actividades como el senderismo o el mountain bike.


Imón, veinte siglos de sal
Antes de llegar al pueblo ya se divisan las viejas construcciones que pertenecieron a las salinas de Imón. Aún se pueden observar las albercas de tiempos de los romanos, a quienes se tiene por sus fundadores. La explotación de estas salinas estuvo después protegida por los reyes medievales hasta que, en el siglo XVIII, Carlos III ordenó su modernización a través de una serie de construcciones que ejemplifican lo que fue la arquitectura industrial de la época. Aquellos fueron los días de máximo esplendor de las salinas, hasta el punto de constituir la primera explotación de este tipo del país.

Las salinas de Imón dejaron de funcionar en el mes de julio de 2002; ahora ya sólo sirven de almacén y como planta envasadora de sales -curtidas, eso sí, lejos de allí-.

Respecto al pueblo de Imón, se trata de un lugar tranquilo y acogedor, y cuenta con una oferta hostelera suficiente para poder hallar descanso al final de nuestro recorrido.

Fotografias

Las salinas de carlos iii

ALCOLEA DEL PINAR. Paisaje de Alcolea

Las salinas de carlos iii

SIGÜENZA. Parador Nacional exterior general del Parador-Castillo